Tríptico de las damas de Cerdanyola

Museu d'Art de Cerdanyola

Atribuït a Ludwig Dietrich von Bearn

c. 1905

Vitral de plomo

Los tres plafones de Las damas de Cerdanyola fueron realizados hacia 1910 para la residencia de Evarist López, la actual sede del Museu d’Art de Cerdanyola, que se había reformado bajo la dirección del arquitecto Eduard Maria Balcells Buïgas. El edificio originario había sido el primer teatro-casino de Cerdanyola (1894), obra del arquitecto Gaietà Buïgas. Al margen del tríptico, en la casa había otros elementos de vitral, como puertas y ventanas, que configuraban un conjunto excepcional.

El Tríptico de las damas de Cerdanyola estaba instalado en el antiguo salón de la casa. Se trata de tres plafones de grandes dimensiones (235 × 195 cm) que representan dos escenas. El plafón situado en uno de los laterales se ha denominado Las damas del columpio. Los dos plafones centrales, que se sitúan en un mismo escenario interrumpido por el pilar de la fachada, se llaman Las damas del lago o Las damas de los cisnes, y Las damas de las tulipas.

En el primero, las dos figuras femeninas están en una barca rodeada de cisnes y, en el segundo, las damas recogen flores a la orilla del lago. Técnicamente excelentes, los vitrales han sido atribuidos por Rodon y Vila-Grau al vidriero alsaciano Ludwig Dietrich von Bearn, que tuvo un taller en Barcelona y destacó en la técnica de la grisalla. De todos modos, no se pueden descartar otras intervenciones o autorías de maestros del vitral barceloneses de la época.

La concepción original del conjunto podría corresponder a Balcells, de quien se ha localizado, entre los cuadernos de juventud, el esbozo de una dama recogiendo flores que puede remitir a la denominada Dama de la tulipa.

Los tres plafones están elaborados con cristal catedral y cristal plaquette, y son una obra maestra de la técnica de la grisalla, con una utilización sutil y depurada que se refleja en las caras de las damas. Estilísticamente, destacan la simplificación y la elegancia del dibujo delimitado por el plomo y la grisalla, y la rica combinación de una gran variedad de colores. Iconográficamente, llama la atención la constante presencia de flores, que podría tener una lectura simbólica, llegando a su cenit en la escena del lago, donde las damas dan de comer peonías a los cisnes; la rosa sin espinas, en una imagen que podría tener lecturas literarias que nos remiten a la consumación del amor y al mito de Leda y el cisne. Destacan la riqueza de los vestidos y las joyas, que remiten al mundo medieval y tienen una clara resonancia centroeuropea influenciada por Alphonse Mucha y Eugène Grasset.

La presencia de escenas de damas bailando en un jardín es una constante en la época: aparece en otros vitrales y también en muchas marqueterías de Gaspar Homar dibujadas por Josep Pey. Aunque la autoría del diseño continúa siendo un misterio, no se puede descartar la intervención directa o indirecta de Alexandre de Riquer, que frecuentaba Cerdanyola y su núcleo de veraneantes.

 

Relación con el Liceu

Los vitrales del Museu d’Art de Cerdanyola parecen situarse en la órbita de Riquer, de quien el museo también conserva un apunte al óleo con una temática muy similar (varias figuras femeninas en un paisaje idílico).

La vinculación de Riquer con el Liceu es más que notoria. Si bien hoy en día se conoce su participación en la decoración del Círculo del Liceo, el artista también deja su huella en el Teatre, concretamente en un palco del proscenio del segundo piso, completamente destruido en el incendio de 1994.

El vínculo con Alexandre de Riquer también podría establecerse con el poema “Crisantemes”. Escrito en 1899, Riquer, en el canto xxiiii, describe una escena muy similar a la de los vitrales.

“Al devant meu s’exten un ideal de bellesa plástica; gestos divins de ninfes, notes perdudes de vagues melodíes, murmuris d'aygues que s’escorren á l’ombra, perfums de hidromel y d’ambrosía.

Boschs de sicomoro, thuya y llorers-roses, alzines centenaries y cedres llevantins: un cel blau, una mar de perpètua bonansa, una aygua quieta, quieta, ab onades que’s fonen en la platja.

Les barques, tot gronxantse, s’adormisquejan, munyochs de flors suran damunt de la ona com escampall de rica colorayna que, al pas dels cisnes, dexant derrera d’ells la estela platejada, se destrían y’s bressan.”

 

Fechas de exposición

15 marzo 2022 - 31 diciembre 2022

 

Fotografía: Orlando Barrial, 2015

 

Museu d'Art de Cerdanyola

C/ Sant Martí, 88
08290 Cerdanyola del Vallès

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